martes, 7 de octubre de 2008

¡Temporada de zombis!

Breve nota autobiográfica




Bien, para los que no lo sepan, desde niño mi época favorita del año es Halloween. Creo que mi fascinación por el horror proviene de mi primera infancia. Mis caricaturas favoritas eran Los Cazafantasmas y Scooby-Doo. Mi padre, que supongo no se sabía muchos cuentos, me contaba películas viejas y yo le pedía que me contara las de terror que más lo habían asustado. Así, mucho antes de ver estas películas, supe de Drácula, Frankenstein, La Mosca, La Mancha Voraz y muchas otras.


Por lo anterior, los monstruos formaron parte importante de mi imaginario personal desde muy temprana edad. De niño mis alarmadas maestras de kínder mandaron a llamar a mi madre, porque solía colorear todos mis dibujitos de negro. Dibujo muy mal, pero siempre he dibujado monstruos con cuernos, garras y colmillos, deformes, con varios brazos. Cuando estaba en la primara, escribí una serie de cuentos de horror que mis amigos leían (creo) con entusiasmo y de los que siempre esperaban la próxima entrega (aún escribo cuentos de terror, por si gustan). El Cuervo de Edgar Allan Poe fue mi poema favorito desde que lo conocí a través de Los Simpson. No recuerdo exactamente cuándo fue eso, pero debió haber sucedido antes de que cumpliera los 11 años.


Empero, mi relación con los monstruos era ambivalente. Por un lado me fascinaban; por otro, me aterraban. Crecí en Villahermosa, una tierra llena de leyendas y supersticiones. Crecí con el temor de que los chaneques deambularan en mi cuarto nocturno y de que el chamuco se me fuera a aparecer en la ducha mientras me bañaba.


Las pesadillas me acosaron hasta muy avanzada edad. Hubo una época en la que tenía pesadillas cada noche, sin excepción (necesité ayuda psicológica). Me sorprendí cuando supe que las pesadillas de otras personas tenían que ver con crímenes, guerra o la muerte de un ser querido. Me parecía ridículo que algunos llamaran "pesadilla" a soñar que andaban desnudos en público, que tenían un examen para el que no habían estudiado o que se les quedaba el auto sin gasolina. Mis pesadillas eran sobre monstruos, demonios y el infierno.


Pero esto no impedía que me fascinaran las películas de horror y que disfrutara de escuchar historias de fantasmas. Por eso Halloween se volvió mi época favorita del año, porque pasaban especiales en televisión, porque las casas se adornaban con imágenes de fantasmas, porque veía película tras película de horror y, sobre todo, porque las noches se llenaban de una atmósfera sobrenatural. Ahora soy un escéptico y no creo en esas cosas, pero aún hoy, el clima de Octubre me parece especialmente sugestivo.


En defensa del Halloween



Halloween, la Noche de Brujas, es la celebración del miedo. Es la fiesta en la que suspendemos nuestra incredulidad y nos dejamos hacer creer que existen fuerzas y seres con poderes mayores que los nuestros, que habitan planos de la realidad vedados a nuestros sentidos. No creo en nada de eso, pero es divertido hacer de cuenta que sí durante una época del año.


La celebración de la Noche de Brujas ha sido muy atacada en nuestro país por los patrioteros. Para ellos, el Halloween es una imposición más del malvado imperialismo gringo, y su festejo debe ser disuadido. En cambio, el Día de Muertos, debe ser ensalzado por ser "nuestro", para proteger así nuestra identidad y tradiciones.


En primer lugar, diré que la celebración de la Noche de Brujas no impide la celebración del Día de Muertos ni viceversa. Son dos fiestas muy distintas que no se eliminan mutuamente. Uno puede celebrar la Noche de Brujas el 31 de Octubre y el Día de Muertos el 2 de Noviembre. No hay problema. Amo también el Día de Muertos, creo que es una celebración muy hermosa y familiar. Es rico tomar chocolate caliente, mientras se le hinca el diente a un buen pib. Y de postre, pan de muerto, para después recordar a nuestros amados difuntos. En mi casa ponemos altar de muertos.


Dos, ya en esta época de globalización, creo que cada vez tiene menos significado eso de "lo nuestro". Algo es mío si crecí naturalmente con él. Y las personas de mi generación crecieron con el Halloween de forma natural. A nadie le fue impuesto. Y de todos modos, una de las maravillas de la globalizacion cultural es que cada quien puede escoger las manifestaciones culturales que más le acomoden a su personalidad. Unos oyen música tribal, otros practican yoga, otros leen manga japonés... A mí me gusta el Halloween.


Tres, finalmente, la Noche de Brujas no es "gringa", es de origen celta, y es una celebración emparentada con otras de diversas culturas que no es tan extraña a nuestra cultura. La creencia de que la noche del 31 de Octubre las brujas se reunían para hacer aquelarres estaba muy difundida en toda Europa, incluida España, uno de nuestros progenitores culturales. Muchos pueblos de la antigüedad (desde los celtas a los mayas) creían que entre los días que en nuestro calendario corresponden al 31 de Octubre y el 2 de Noviembre la barrera que separa este mundo del plano de los espíritus se debilitaba, y seres del Más Allá (fantasmas de los muertos, pero también otras cosas) podían venir a visitarnos. Nuestra América está repleta de historias de fantasmas, aparecidos, brujas, etcéteras. Si el Halloween es la fiesta del miedo a lo sobrenatural ¿estamos acaso exentos de este miedo como para negarla?


Estoy de acuerdo en que debe preservarse la tradición de Día de Muertos, pero creo que la Noche de Brujas no impide tal preservación. Mejor: tenemos más fiestas para que celebren los niños. Y los adultos con corazón de niño.


Por qué el Halloween es (según yo) más chido que la Navidad



En los últimos años me he estado volviendo un Grinch. La Navidad me gusta cada vez menos y me estresa cada vez más. Demasiados gastos, demasiados compromisos le han quitado a esta celebración el encanto que tenía cuando niño. Eso, sin mencionar el hecho de que en nuestra Ciudad Plana la Navidad comienza el 3 de noviembre y se acaba el 2 de febrero. Demasiados días de una cosa hacen que uno termine odiándola.


Por lo contrario, el Halloween mantiene su sentido original. No puede corromperse porque no hay nada que corromper. Por eso, les presento las razones que hacen que el Halloween sea mejor que la Navidad.

  • En Navidad hay que comprarle regalos a la gente por compromiso, para que nadie se vaya a ofender. En Halloween no hay que comprarle regalos a nadie. Puedes darle dulces a los niños, pero eso es opcional y divertido.

  • No hay que visitar a la familia de la novia ni asistir a forzosas reuniones familiares aburridas. Sólo te disfrazas y visitas a desconocidos para que te den dulces.

  • No se trata de que los niños se porten bien para recibir obsequios, ¡sino de que hagan muchas travesuras!

  • Nadie te critica si no decoras tu casa, ni tienes que gastar dinero en comprar un arbolito. Si decoras es por tu gusto y a tu manera.

  • Zombis

  • ¿Libros navideños? ¡Bah! Libros de horror ¡hay cientos y muy buenos! Lo mismo se puede decir de las películas.

Zombis



Además, con Octubre comienza la temporada de caza de zombis. Ármate de un bate y sal a la calle. Notarás que por las noches los zombis recorren la ciudad, sobre todo por el periférico y cerca de las obras negras y terrenos baldíos. Los verás cojeando y andando lentamente y sin rumbo. Es mejor verlos desde lejos, pero si quieres puedes acercarte y darles un batazo en la cabeza.

A mi novia le encantan los zombis. A mí me dan mucho miedo. Pero en Halloween es divertido cazar zombis... o ser uno. En varias ciudades de Estados Unidos se ha vuelto una tradición que por estas fechas se hagan "marchas zombi". Cientos, a veces miles de fanáticos se disfrazan de zombis y deambulan por las ciudades. Ya se ven algunos eventos así aquí.

Así que agarren sus bates y sierras eléctricas y salgan a cazar muertos vivientes. Los veré en el Infierno.

3 comentarios:

Ricardo E. Tatto dijo...

Estoy al cien por ciento contigo Mike! Además, ¿qué puedo decir? Yo soy una especie rara, un perfecto bebé de Halloween puesto que nací el 31 de octubre. Me gusta lo tétrico del día más tenebroso del año, y también me fascina el pib...
¿Harás fiesta de disfraces este
año?
Espero que sí o tendré que cercenarte el cuero cabelludo y comer tus sesos con un chianti y frijoles dulces...

Pereque dijo...

¿Se me permite el espam?

En resumen, ahí arriba digo que Halloween y el Día de Muertos son la misma cosa, sólo que una tiene raíces célticas y otra raíces mesoamericanas. Y los obispos son unos herejes hipócritas por satanizar una y exaltar otra.

¡Saludos!

Edylú dijo...

Haber pereque, no se quien seas pero una cosa es dar tu opinión y otra muy diferente resaltar tu herejía ante los demás, si bien no es aceptado el Halloween ante la religión católica es por que en realidad si son dos cosas diferentes. El halloween se elogia a seres maliciosos, los cuales según esto nada mas querían sacar provecho de los seres humanos los cuales debían hacer lo que les pidieran si no querían ser maldecidos (esto da pauta a que los religiosos digan que se elogia al mal) Ahora en cuanto a el día de muertos o de los santos difuntos es otra cosa totalmente, en esta época se trata de hacer altares para que los almas de los difuntos sean recordados y se haga oracion por ellos, si es verdad que según la tradición las almas vienen siguiendo el rastro de los pétalos y la luz de la velas de los altares, no vienen a hacer maldades como lo cuentan en el Halloween por el contrario solo vienen a estar con sus familiares. Como verás una cosa no tiene que ver con la otra, el halloween es divertido si lo tomas como algo superficial para echar relajo nada mas, el día de muertos es para recordar a nuestros familiares o amigos que no están con nosotros y pedir a Dios que pronto puedan llegar a el. No insulten a los sacerdotes ni a nadie muchachos EL RESPETO AL DERECHO AJENO ES LA PAZ y la iglesia tiene muchas fallas es verdad, pero en realidad eso es natural pues esta formada por humanos los cuales pecamos siempre, pero DIOS es el q importa aquí no los hombres, quien es mas hipócrita? el que critica lo que no conoce o el que sabe que tiene fallas pero trata de remediarlas no insultando a los demás. Si bien la iglesia tiene sus errores y muy fuertes sobretodo en los tiempos pasados EL PAPA JUAN PABLO SEGUNDO pidió perdón a toda la humanidad por ellos.
Si tienes la boca llena de críticas no olvides empezar por ver tus propios errores.

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